Salud Oral · Articulación Temporomandibular

Articulación temporomandibular: tratar el daño empieza por entender cómo funciona tu mandíbula.

El dolor al masticar, los bloqueos, los ruidos articulares o la dificultad para abrir la boca pueden estar relacionados con un compromiso estructural de la articulación temporomandibular (ATM). En LYRACELL evaluamos el disco articular, las superficies óseas, los músculos y los ligamentos involucrados para determinar si la terapia celular autóloga puede formar parte de un tratamiento personalizado.

Terapia celular autólogaAplicación localizadaSin cirugíaLaboratorio GMP

Persona con dolor al masticar por compromiso de la articulación temporomandibular, tratamiento celular en LYRACELL
Entender la articulación temporomandibular

Una articulación pequeña en la que cada estructura interviene en el movimiento.

La articulación temporomandibular conecta la mandíbula con el hueso temporal del cráneo y permite movimientos esenciales como abrir y cerrar la boca o desplazarla lateralmente.

Entre ambas superficies se encuentra un disco fibrocartilaginoso que funciona como amortiguador y facilita el movimiento. Cuando la ATM se deteriora, el compromiso puede involucrar simultáneamente el disco, las superficies articulares, el cóndilo mandibular, la membrana sinovial y los músculos responsables de la masticación:

Desplazamiento o desgaste del disco articular

El disco fibrocartilaginoso puede desplazarse de su posición o deteriorarse progresivamente. Al perder parte de su función amortiguadora, pueden aparecer chasquidos, crepitaciones o bloqueos mandibulares.

Aplanamiento y erosión condilar

El contacto anormal entre las superficies articulares puede generar desgaste en el cóndilo mandibular y la cavidad glenoidea, además de inflamación y formación de osteofitos.

Hipertonía e inflamación periarticular

La sobrecarga de la articulación y factores como el bruxismo pueden generar tensión o espasmos en músculos masticatorios como los maseteros, temporales y pterigoideos, además de inflamación de la membrana sinovial o sinovitis.

El desplazamiento discal, el deterioro de las superficies articulares y el compromiso muscular o sinovial pueden presentarse de manera simultánea.

Representación de la articulación temporomandibular: disco articular, cóndilo mandibular y músculos masticatorios
¿Cómo puede manifestarse?

Señales que pueden indicar un compromiso de la ATM.

Dolor al masticar

Morder alimentos duros o mantener la mandíbula activa durante períodos prolongados puede generar o intensificar las molestias.

Chasquidos o crepitaciones

Pueden aparecer ruidos al abrir, cerrar o desplazar lateralmente la mandíbula.

Limitación o bloqueo

La apertura de la boca puede reducirse o la mandíbula puede quedar momentáneamente bloqueada durante determinados movimientos.

Tensión muscular

La sobrecarga de los músculos masticatorios puede generar sensación de rigidez o cansancio en la mandíbula.

Dolor referido

Las molestias pueden extenderse hacia el oído, la cabeza o el cuello y acompañarse de cefaleas recurrentes.

Tratamiento celular

Tus propias células, orientadas hacia las estructuras afectadas de la articulación.

El cuerpo posee mecanismos naturales para reparar sus tejidos. Sin embargo, ante traumatismos graves, bruxismo severo y prolongado, alteraciones de la oclusión o envejecimiento biológico, esa capacidad puede resultar insuficiente.

En estos casos, el aporte de células nuevas busca favorecer procesos biológicos relacionados con la reparación y remodelación de los tejidos articulares, modular la inflamación local y acompañar la recuperación de la función mandibular.

El tratamiento personalizado combina dos componentes clave: células madre mesenquimales, que forman parte de una preparación destinada a favorecer procesos biológicos asociados con la síntesis de matriz fibrocartilaginosa, la remodelación del tejido conectivo y la protección de las células articulares remanentes, y células del sistema inmune —linfocitos—, que intervienen en la orientación de la preparación celular y en su interacción con el entorno inflamatorio y las estructuras afectadas.

Bajo los protocolos del Método Moviglia, el equipo de LYRACELL obtiene células madre del tejido adiposo del propio paciente y linfocitos autólogos provenientes de la sangre. Las células se procesan en el laboratorio y se combinan como parte de una preparación orientada hacia las estructuras identificadas durante el diagnóstico. La preparación se administra mediante una inyección localizada en la articulación temporomandibular, con el objetivo de favorecer procesos biológicos asociados con la reparación y remodelación de los tejidos y acompañar la evolución de la función mandibular.

La combinación de ambos tipos de células busca acompañar el proceso natural de reparación del cuerpo, mediante un abordaje personalizado y bajo estrictos protocolos de seguridad.

Preparación de terapia celular autóloga orientada a las estructuras de la ATM

Del laboratorio a la articulación

Las células madre y los linfocitos se obtienen del propio paciente y se procesan en el laboratorio siguiendo los protocolos del Método Moviglia. A partir del diagnóstico y de las estructuras comprometidas, el equipo de LYRACELL prepara una combinación celular específica adaptada al requerimiento osteoarticular y discal antes de su aplicación localizada en la ATM.

Obtención autóloga de células madre del tejido adiposo y linfocitos de la sangre
Obtención autóloga
Células madre mesenquimales del tejido adiposo y linfocitos de la sangre del propio paciente.
Procesamiento celular en laboratorio bajo estándares GMP y protocolos de calidad
Procesamiento en laboratorio
Preparación celular bajo estándares GMP y protocolos de calidad.
Preparación de terapia celular específica orientada al tejido identificado en el diagnóstico
Terapia específica
La preparación se orienta a las estructuras identificadas durante el diagnóstico.
Icono de aplicación dirigida de terapia celular en la articulación temporomandibular
Aplicación dirigida
La terapia se administra mediante una inyección localizada en la articulación temporomandibular.
Cómo funciona el tratamiento

Cuatro etapas, un proceso definido según la mecánica de tu mandíbula.

Desde la identificación de las estructuras afectadas hasta el seguimiento de la función, cada etapa se define de acuerdo con las características de cada caso.

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Evaluación

El primer paso incluye una revisión de la historia clínica, los antecedentes de bruxismo o traumatismos, los hábitos masticatorios y el tiempo de evolución del dolor. La evaluación puede complementarse con radiografías condíleas, resonancia magnética de la ATM y tomografía computada de haz cónico para analizar el disco articular, las superficies articulares, los cóndilos y otras estructuras comprometidas.

Preparación en laboratorio de la combinación celular personalizada para la ATM

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Propuesta terapéutica

A partir del diagnóstico, el equipo médico evalúa si la terapia celular autóloga puede ser adecuada y qué estructuras necesitan ser tratadas. Si el paciente cumple con los criterios de elegibilidad, se obtiene tejido adiposo y sangre periférica. En el laboratorio se procesan las células madre y los linfocitos para preparar una combinación específica adaptada al compromiso osteoarticular y discal.

Aplicación de terapia celular mediante inyección localizada en la articulación temporomandibular

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Aplicación

La preparación celular se administra mediante una inyección localizada en la articulación temporomandibular. La cantidad y la frecuencia de las aplicaciones se determinan individualmente según el grado de compromiso y la evolución clínica observada.

Consulta de seguimiento y control de la evolución mandibular tras el tratamiento

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Evolución

La evolución de la articulación se evalúa progresivamente durante las semanas y meses posteriores a la aplicación. El tratamiento puede complementarse con kinesiología maxilofacial, placas de descarga y reeducación biomecánica para disminuir la sobrecarga de la musculatura masticatoria y acompañar la dinámica mandibular. El seguimiento permite evaluar cambios en el dolor, la apertura bucal, la función masticatoria y los ruidos articulares.

Una evaluación precisa permite tratar el problema específico, no solamente el síntoma.

Para quién es

¿Este tratamiento puede ser una opción para ti?

La indicación se define de manera individual y requiere identificar un compromiso estructural o funcional de la ATM mediante la evaluación clínica y los estudios correspondientes.

Puede ser una opción si…

Presentas una disfunción de la articulación temporomandibular con compromiso estructural o funcional.

Existe artrosis de la ATM identificada mediante estudios.

Presentas un trastorno interno o deterioro del disco articular.

El dolor o la limitación afectan la masticación, la apertura de la boca u otros movimientos cotidianos.

Presentas chasquidos, crepitaciones o episodios de bloqueo asociados con un compromiso articular.

Existe bruxismo o una sobrecarga biomecánica que ha contribuido al deterioro de las estructuras.

Buscas abordar las estructuras afectadas y acompañar la recuperación de la función.

Buscas preservar la función de la articulación y actuar ante signos tempranos de deterioro estructural.

Puede ser necesario otro abordaje si…

Existe una anquilosis articular severa o destrucción ósea masiva, con fusión completa de la articulación y necesidad de reconstrucción quirúrgica compleja o prótesis total de ATM.

El dolor facial tiene un origen neurológico no relacionado con la articulación, como una neuralgia del trigémino en fase aguda no asociada con la ATM.

Existe un proceso infeccioso dental o masticatorio activo que requiere tratamiento odontológico previo.

La indicación se define de manera individual a partir de la evaluación clínica y los estudios correspondientes.

La recuperación también forma parte del tratamiento

Tratar la articulación es parte del proceso. Corregir la sobrecarga también.

Después de la aplicación, el equipo médico define un plan de seguimiento de acuerdo con las estructuras tratadas, el origen del daño y la evolución de cada paciente.

Primeros días

El equipo médico indica los cuidados posteriores a la aplicación y las modificaciones temporales de la actividad mandibular que correspondan según cada caso.

Kinesiología y biomecánica mandibular

La kinesiología maxilofacial, las placas de descarga y la reeducación biomecánica pueden complementar el tratamiento celular para trabajar sobre la musculatura y los mecanismos que generan sobrecarga en la ATM. El objetivo es acompañar la recuperación de la dinámica mandibular y reducir la persistencia de factores mecánicos asociados con el daño.

Resultados medibles

Los controles permiten evaluar la evolución del dolor, la apertura bucal, la función masticatoria y los ruidos articulares. Cuando está indicado, pueden incorporarse nuevos estudios por imágenes para comparar el estado de las estructuras con el punto de partida.

¿Qué resultados pueden esperarse? El objetivo del tratamiento es favorecer la recuperación estructural y funcional de la articulación, reducir la inflamación local y acompañar los procesos biológicos de reparación de los tejidos articulares. La respuesta, los tiempos y el grado de recuperación varían en cada paciente y dependen, entre otros factores, del diagnóstico, las estructuras afectadas y el estado inicial del tejido.

La literatura disponible utiliza variables como dolor, apertura bucal, función masticatoria e imágenes para evaluar la evolución, pero los resultados de las terapias celulares siguen siendo heterogéneos según el tipo de intervención y el caso.

Tratamiento supervisado por el equipo médico de LYRACELL, bajo los protocolos del Método Moviglia y estándares de laboratorio GMP.

Conoce al equipo médico →

Preguntas frecuentes

Lo que necesitas saber sobre el tratamiento celular de la ATM

Es la articulación que conecta la mandíbula con el hueso temporal del cráneo. Entre sus superficies existe un disco fibrocartilaginoso que actúa como amortiguador y participa en los movimientos de apertura, cierre y lateralidad.

Los chasquidos o las crepitaciones pueden estar relacionados con alteraciones en la posición o el estado del disco articular y con cambios en las superficies de la articulación. La causa debe determinarse mediante una evaluación.

Sí. El bruxismo severo y prolongado puede mantener una sobrecarga sobre la articulación y contribuir al deterioro de sus estructuras.

La evaluación puede complementarse con radiografías condíleas, resonancia magnética articular y tomografía computada de haz cónico, según las estructuras que sea necesario analizar.

El tratamiento utiliza material autólogo. Las células madre se obtienen del tejido adiposo del propio paciente y los linfocitos, de la sangre periférica.

La preparación se administra mediante una inyección localizada en la articulación temporomandibular.

No existe un esquema único. La cantidad y la frecuencia se determinan según el grado de compromiso y la evolución clínica observada.

El proceso de reparación y remodelación puede comenzar durante las semanas posteriores a la aplicación y continuar durante los meses siguientes. La evolución se evalúa mediante seguimiento clínico y funcional, sin establecer un plazo único de respuesta.

No cumplen la misma función. Las placas de descarga, la kinesiología maxilofacial y la reeducación biomecánica pueden complementar la terapia celular al actuar sobre la sobrecarga y la dinámica de la mandíbula.

Tu próximo paso

El primer paso es entender qué está afectando el movimiento de tu mandíbula.

Cada tratamiento comienza con una evaluación para identificar las estructuras comprometidas, entender el origen del daño y determinar qué abordaje puede ser adecuado para ti.