Pulmón: tratar el daño respiratorio empieza por entender qué estructuras están afectadas.
Respirar depende del funcionamiento coordinado de las vías aéreas y del tejido pulmonar. Cuando estructuras como los bronquios y los alvéolos se deterioran, pueden aparecer falta de aire, tos persistente, fatiga y una pérdida progresiva de la capacidad para realizar actividades cotidianas. En LYRACELL evaluamos el compromiso estructural y funcional de los pulmones para determinar si la terapia celular autóloga puede formar parte de un abordaje personalizado en pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica —EPOC—.
Terapia celular autólogaEvaluación respiratoria integralAdministración intravenosaLaboratorio GMP

Respirar requiere que el aire circule y que el intercambio gaseoso pueda producirse correctamente.
El sistema respiratorio está formado por diferentes estructuras que trabajan en conjunto. Los bronquios permiten la circulación del aire hacia el interior de los pulmones y los alvéolos son pequeños sacos donde se realiza el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono.
En la EPOC, la inflamación crónica de las vías aéreas y el deterioro progresivo del tejido pulmonar pueden dificultar tanto la entrada y salida de aire como el intercambio gaseoso. El daño puede involucrar diferentes componentes de manera simultánea:
Enfisema: daño del tejido alveolar
El deterioro de las paredes de los alvéolos reduce la superficie disponible para el intercambio gaseoso y favorece el atrapamiento de aire dentro de los pulmones.
Bronquitis crónica e inflamación de la vía aérea
La inflamación persistente puede provocar un engrosamiento de las paredes bronquiales y un aumento de las secreciones, reduciendo el espacio disponible para la circulación del aire.
Pérdida de elasticidad y capacidad pulmonar
Cuando se altera la arquitectura natural del pulmón, puede disminuir su capacidad para expulsar el aire de manera eficiente. El atrapamiento aéreo aumenta el trabajo respiratorio y puede reducir progresivamente la tolerancia al esfuerzo.
En muchos pacientes, la inflamación bronquial y el daño alveolar coexisten. Por eso, la evaluación necesita determinar qué estructuras están comprometidas y en qué grado.

Los síntomas pueden variar según el grado de compromiso.
Falta de aire
Puede aparecer inicialmente durante el esfuerzo y comenzar progresivamente a limitar actividades cada vez menos exigentes.
Tos persistente
La inflamación de las vías respiratorias puede provocar tos crónica, con o sin secreciones.
Menor tolerancia al esfuerzo
Caminar, subir escaleras o realizar actividades cotidianas puede comenzar a requerir pausas frecuentes.
Fatiga
El aumento del trabajo respiratorio puede acompañarse de cansancio y una reducción progresiva de la capacidad física.
Limitación de las actividades cotidianas
En cuadros más avanzados, acciones como vestirse, caminar distancias cortas o hablar de corrido pueden verse afectadas.
Una terapia definida a partir del compromiso del tejido pulmonar.
Los pulmones cuentan con mecanismos biológicos propios de adaptación y reparación. Sin embargo, en cuadros de EPOC con inflamación crónica prolongada y daño estructural persistente, estos mecanismos pueden resultar insuficientes frente al deterioro acumulado.
El tratamiento utilizado en LYRACELL combina células madre mesenquimales obtenidas del tejido adiposo con linfocitos autólogos provenientes de la sangre.
Bajo los protocolos del Método Moviglia, el equipo de LYRACELL procesa las células en el laboratorio y prepara una combinación orientada hacia tipos celulares vinculados con las estructuras pulmonares afectadas —incluidos el epitelio respiratorio, el endotelio vascular y el tejido de soporte, según corresponda—.
Las células madre forman parte de una preparación destinada a favorecer procesos biológicos relacionados con la remodelación tisular y la modulación del entorno inflamatorio. Los linfocitos intervienen en la orientación de la preparación hacia el tipo de tejido que se busca tratar. La preparación se administra por vía intravenosa, dentro de una estrategia definida según el grado de compromiso pulmonar de cada paciente.
La combinación de ambos tipos de células busca acompañar los procesos naturales de reparación del cuerpo, mediante un abordaje personalizado y bajo estrictos criterios médicos y de seguridad.

Del laboratorio al abordaje pulmonar
Las células madre y los linfocitos se obtienen del propio paciente y se procesan en el laboratorio siguiendo los protocolos del Método Moviglia. A partir de la evaluación de las vías aéreas, los vasos sanguíneos y el tejido alveolar, el equipo de LYRACELL prepara una combinación celular específica antes de administrarla mediante infusión intravenosa. La terapia celular se evalúa como parte de un abordaje integral y no sustituye el tratamiento neumonológico, la medicación inhalada, la oxigenoterapia cuando está indicada ni otras medidas necesarias para controlar la EPOC.
Cuatro etapas para abordar los pulmones a partir de su estado funcional y estructural.
El tratamiento se define según la extensión del compromiso pulmonar, la evolución de la enfermedad y la capacidad respiratoria de cada paciente.
Una evaluación precisa permite tratar el problema específico, no solamente el síntoma.
¿Este tratamiento puede ser una opción para ti?
La indicación se define de manera individual y requiere la presencia de síntomas respiratorios asociados a un compromiso pulmonar objetivable mediante estudios diagnósticos y pruebas de función respiratoria.
Puede ser una opción si…
Presentas falta de aire, fatiga o limitación de la capacidad física asociadas a EPOC.
Existe un compromiso pulmonar objetivable mediante estudios diagnósticos.
La espirometría u otras pruebas funcionales muestran una alteración de la capacidad respiratoria.
La enfermedad comienza a limitar actividades cotidianas que antes realizabas con mayor facilidad.
Existe un compromiso de las vías aéreas o del tejido alveolar susceptible de ser evaluado para este abordaje.
Tu cuadro se encuentra clínicamente estable y bajo seguimiento neumonológico.
Buscas evaluar un abordaje complementario definido a partir del estado estructural y funcional de tus pulmones.
Puede ser necesario otro abordaje si…
Existe una exacerbación aguda o insuficiencia respiratoria descompensada que requiere atención inmediata.
Existe una situación de dependencia ventilatoria crítica.
Se presenta hipertensión pulmonar severa que requiere un abordaje específico.
Existe una infección respiratoria activa que debe ser tratada previamente.
El deterioro respiratorio tiene otro origen, como una enfermedad autoinmune, fibrosis pulmonar idiopática o alteración neuromuscular.
Los estudios no muestran un compromiso compatible con esta indicación.
La indicación se define de manera individual a partir de la evaluación médica, la función respiratoria y los estudios correspondientes.
Tratar los pulmones es parte del proceso. Acompañar la función respiratoria también.
En pacientes con EPOC, el tratamiento no termina con la aplicación celular. El seguimiento permite acompañar la evolución respiratoria y trabajar sobre la capacidad funcional de cada paciente.
Primeros días
El equipo médico realiza el seguimiento posterior a la aplicación e indica los cuidados necesarios. La aparición de fiebre, mayor falta de aire, cambios en las secreciones o un aumento de la tos debe ser informada y evaluada.
Rehabilitación pulmonar
La rehabilitación pulmonar y la kinesiología respiratoria pueden acompañar el proceso para trabajar sobre la mecánica ventilatoria, la fuerza muscular y la tolerancia al esfuerzo. El nivel de actividad se adapta al estado respiratorio y a la evolución individual.
Control de los factores de riesgo
Abandonar el tabaquismo y reducir la exposición a humo, contaminantes o agentes laborales forma parte del abordaje. Mantener estos factores puede favorecer la progresión del daño pulmonar.
¿Qué resultados pueden esperarse? El seguimiento permite evaluar cambios en aspectos como la falta de aire, la tolerancia al esfuerzo y la capacidad funcional. También pueden repetirse la espirometría, la DLCO, la medición de la saturación de oxígeno y otras pruebas respiratorias para comparar la evolución con el punto de partida.
La respuesta, los tiempos y el grado de evolución varían en cada paciente y dependen, entre otros factores, del diagnóstico, la extensión del daño y el estado inicial del paciente. Los resultados de las terapias celulares en el ámbito respiratorio siguen siendo heterogéneos según el tipo de intervención y cuadro clínico.
Lo que necesitas saber sobre el tratamiento celular de los pulmones
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica es una condición respiratoria en la que existe una limitación persistente del flujo de aire asociada al compromiso de las vías respiratorias, del tejido pulmonar o de ambos.
El compromiso puede involucrar los bronquios, los alvéolos, los vasos sanguíneos y otras estructuras del tejido pulmonar. En muchos pacientes coexisten inflamación de las vías aéreas y daño alveolar.
Según el caso, pueden utilizarse espirometría, tomografía computada de tórax, medición de la saturación de oxígeno, DLCO y otras pruebas de función pulmonar para analizar el compromiso estructural y funcional.
Se trabaja con material autólogo. Las células madre se obtienen del tejido adiposo del propio paciente y los linfocitos, de la sangre periférica.
La preparación de células madre y linfocitos autólogos se administra mediante una infusión intravenosa.
No existe un esquema único. Según la severidad y la evolución de cada caso, pueden contemplarse entre dos y tres aplicaciones durante un período de 6 a 12 meses.
No. Se evalúa como un posible componente complementario del abordaje. La medicación, la oxigenoterapia, la rehabilitación y las demás indicaciones neumonológicas deben mantenerse o modificarse únicamente por decisión del médico tratante.
Puede formar parte del seguimiento. La rehabilitación pulmonar y la kinesiología respiratoria permiten trabajar sobre la mecánica ventilatoria, la capacidad física y la tolerancia al esfuerzo de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
Se evalúan los síntomas, la capacidad funcional y parámetros como la saturación de oxígeno. También pueden repetirse la espirometría, la DLCO y otros estudios respiratorios para comparar la evolución con el estado inicial.
No. La falta de aire puede tener causas respiratorias, cardíacas, hematológicas, neuromusculares o de otro origen. El diagnóstico requiere una evaluación clínica y estudios que permitan identificar su causa.
La falta de aire intensa o repentina, la coloración azulada de los labios, la confusión, el dolor de pecho, la fiebre persistente o un empeoramiento rápido de la tos y las secreciones requieren atención médica urgente.
El primer paso es entender cómo están funcionando tus pulmones.
Cada tratamiento comienza con una evaluación médica para conocer el compromiso estructural y funcional de los pulmones, determinar el origen de los síntomas y definir qué abordaje puede ser adecuado para ti.







