Salud Íntima · Rejuvenecimiento Genital

Rejuvenecimiento genital: un abordaje celular orientado a recuperar la calidad del tejido.

La sequedad, la pérdida de elasticidad, las molestias durante las relaciones sexuales o los cambios en la zona genital pueden estar relacionados con la atrofia vulvovaginal y otras alteraciones estructurales del tejido. En LYRACELL evaluamos su origen y grado de compromiso para determinar si la terapia celular autóloga puede formar parte de un tratamiento personalizado.

Terapia celular autólogaAplicación localizadaSin cirugíaLaboratorio GMP

Persona con síntomas de atrofia vulvovaginal, tratamiento celular en LYRACELL
Entender el tejido vulvovaginal

Los cambios hormonales pueden transformar la estructura y la función del tejido.

El tejido vulvovaginal aporta soporte anatómico, protección inmunológica y elasticidad. También participa en el equilibrio microbiológico, la lubricación y la función sexual.

Con el paso del tiempo, la menopausia, los cambios hormonales o antecedentes como el parto pueden producir modificaciones progresivas en su vascularización, contenido de colágeno y grosor epitelial. En la atrofia vulvovaginal —también denominada síndrome genitourinario de la menopausia—, la disminución de los niveles de estrógenos puede hacer que los tejidos de la vagina y la vulva se vuelvan más finos, secos y frágiles:

Disminución de colágeno y atrofia de la mucosa

La reducción de estrógenos y el estrés mecánico pueden disminuir la síntesis de elastina y afectar el tejido conectivo. Como consecuencia, la pared vaginal puede perder grosor y volverse más frágil.

Menor vascularización y sensibilidad

Los cambios en la microvascularización pueden reducir el aporte de oxígeno al tejido y acompañarse de modificaciones en la lubricación natural y la respuesta sensitiva.

Pérdida de elasticidad y cambios en el entorno vaginal

El debilitamiento de la matriz extracelular puede asociarse con laxitud, molestias persistentes y alteraciones del entorno vaginal que favorezcan irritaciones o infecciones recurrentes.

Representación del tejido vulvovaginal y sus cambios estructurales
¿Cómo puede manifestarse?

Señales que pueden indicar un cambio en el tejido vulvovaginal.

Sequedad

La disminución de la lubricación natural puede generar sensación de sequedad o incomodidad persistente.

Picazón o irritación

La mayor fragilidad de la mucosa puede hacer que la zona se vuelva más sensible.

Dolor durante las relaciones sexuales

La menor lubricación y elasticidad pueden provocar molestias o dolor durante la actividad sexual.

Pérdida de volumen o firmeza

Los cambios en el tejido pueden modificar progresivamente el volumen y la tonicidad de la región vulvar.

Infecciones urinarias recurrentes

El síndrome genitourinario de la menopausia puede acompañarse de síntomas urinarios e infecciones recurrentes.

Tratamiento celular

Tus propias células, orientadas hacia el tejido vulvovaginal.

El cuerpo posee mecanismos biológicos para remodelar la matriz extracelular y sintetizar colágeno. Sin embargo, ante el envejecimiento, la menopausia o un daño tisular profundo, esa capacidad puede resultar insuficiente.

En estos casos, el aporte de células nuevas busca favorecer procesos biológicos relacionados con la remodelación del colágeno y la elastina, la vascularización y la recuperación de la mucosa genital.

El tratamiento personalizado combina dos componentes clave: células madre mesenquimales, que forman parte de una preparación destinada a favorecer procesos biológicos asociados con la remodelación del colágeno y la elastina y con la vascularización de la zona genital, y células del sistema inmune —linfocitos—, que intervienen en la orientación de la preparación celular y en su interacción con el entorno inflamatorio y los tejidos afectados.

Bajo los protocolos del Método Moviglia, el equipo de LYRACELL obtiene células madre del tejido adiposo de la propia paciente y linfocitos autólogos provenientes de la sangre. Las células se procesan en el laboratorio y se combinan como parte de una preparación orientada hacia los tejidos de la región vulvovaginal. La preparación se aplica de manera localizada en la región genital externa y las paredes vaginales, con el objetivo de favorecer procesos biológicos relacionados con la reparación y remodelación del tejido y acompañar la recuperación de su estructura y función.

La combinación de ambos tipos de células busca acompañar el proceso natural de reparación del cuerpo, mediante un abordaje personalizado y bajo estrictos protocolos de seguridad.

Preparación de terapia celular autóloga orientada al tejido vulvovaginal

Del laboratorio al tejido vulvovaginal

Las células madre y los linfocitos se obtienen de la propia paciente y se procesan en el laboratorio siguiendo los protocolos del Método Moviglia. A partir de la evaluación ginecológica y del grado de compromiso identificado, el equipo de LYRACELL prepara una combinación celular específica antes de su aplicación localizada.

Obtención autóloga de células madre del tejido adiposo y linfocitos de la sangre
Obtención autóloga
Células madre mesenquimales del tejido adiposo y linfocitos de la sangre de la propia paciente.
Procesamiento celular en laboratorio bajo estándares GMP y protocolos de calidad
Procesamiento en laboratorio
Preparación celular bajo estándares GMP y protocolos de calidad.
Preparación de terapia celular específica orientada al tejido identificado en el diagnóstico
Terapia específica
La preparación se orienta a los tejidos identificados durante el diagnóstico.
Icono de aplicación dirigida de terapia celular en el tejido vulvovaginal
Aplicación dirigida
La terapia se administra mediante microinyecciones localizadas en la mucosa vulvovaginal y los tejidos de soporte.
Cómo funciona el tratamiento

Cuatro etapas, un proceso definido según las necesidades del tejido.

Desde la identificación de los cambios estructurales hasta el seguimiento de su evolución, cada etapa se define de manera individual.

Consulta médica de evaluación ginecológica del tejido vulvovaginal

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Evaluación

El primer paso consiste en realizar una evaluación clínica y ginecológica, complementada con estudios de laboratorio. El objetivo es identificar el origen de los síntomas, conocer el estado del tejido y determinar el grado de compromiso antes de definir la estrategia terapéutica.

Preparación en laboratorio de la combinación celular personalizada para el tejido vulvovaginal

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Propuesta terapéutica

A partir de la evaluación, el equipo médico determina si la terapia celular autóloga puede ser adecuada. Si la paciente cumple con los criterios de elegibilidad, se obtiene tejido adiposo y sangre periférica. En el laboratorio se procesan las células madre y los linfocitos para preparar una combinación celular adaptada al tejido vulvovaginal.

Aplicación de terapia celular mediante microinyecciones en la mucosa vulvovaginal

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Aplicación

La preparación celular se administra mediante microinyecciones localizadas en la mucosa vulvovaginal y los tejidos de soporte, bajo anestesia local. La cantidad y la frecuencia de las aplicaciones se determinan individualmente según el grado de atrofia y la evolución clínica observada.

Consulta de seguimiento y control de la evolución del tejido vulvovaginal tras el tratamiento

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Evolución

El seguimiento permite evaluar progresivamente aspectos como la lubricación, las características del tejido y las molestias o la incomodidad asociadas. Los cuidados locales y la reeducación del piso pélvico pueden complementar el tratamiento según las necesidades de cada paciente.

Una evaluación precisa permite tratar el problema específico, no solamente el síntoma.

Para quién es

¿Este tratamiento puede ser una opción para ti?

La indicación se define de manera individual a partir de los síntomas, la evaluación ginecológica y el estado estructural del tejido vulvovaginal.

Puede ser una opción si…

Presentas atrofia vulvovaginal o síndrome genitourinario de la menopausia.

La sequedad o la pérdida de elasticidad generan molestias persistentes.

Presentas laxitud tisular después del parto.

Experimentas molestias durante las relaciones sexuales de origen no infeccioso.

Has notado cambios en el volumen, la firmeza o las características del tejido genital.

Los síntomas comienzan a afectar tu bienestar cotidiano o tu vida sexual.

Buscas preservar la calidad y la función del tejido y actuar ante signos tempranos de atrofia o deterioro.

Puede ser necesario otro abordaje si…

Existe una infección vulvovaginal o pélvica aguda, bacteriana, fúngica o viral, que requiere tratamiento previo.

Se identifican lesiones ginecológicas malignas o premalignas activas o no resueltas en el cuello uterino, el endometrio, la vagina o la vulva que requieren un abordaje oncológico prioritario.

La indicación se define de manera individual a partir de la evaluación ginecológica y los estudios correspondientes.

La recuperación también forma parte del tratamiento

Tratar el tejido es parte del proceso. Recuperar su función también.

Después de la aplicación, el equipo médico define un plan de cuidados y seguimiento adaptado al grado de compromiso y la evolución de cada paciente.

Primeros días

El equipo médico indica los cuidados locales posteriores a las microinyecciones y las pautas temporales que correspondan según cada caso.

Cuidados locales y piso pélvico

Los cuidados de la zona y la reeducación del piso pélvico pueden complementar el tratamiento celular. El abordaje se adapta a las características del tejido y a las necesidades funcionales identificadas durante la evaluación.

Resultados medibles

El seguimiento permite evaluar la evolución de los síntomas y de aspectos como la lubricación, la elasticidad y las características del tejido. La respuesta se analiza progresivamente tomando como referencia las condiciones iniciales de cada paciente.

¿Qué resultados pueden esperarse? El objetivo del tratamiento es favorecer la recuperación de la calidad del tejido vulvovaginal, modular la inflamación local y acompañar los procesos biológicos de remodelación del colágeno y la elastina. La respuesta, los tiempos y el grado de evolución varían en cada paciente y dependen, entre otros factores, del grado de atrofia, el origen del compromiso y las características individuales.

La literatura disponible utiliza variables como lubricación, elasticidad y síntomas asociados para evaluar la evolución, pero los resultados de las terapias celulares en este ámbito siguen siendo heterogéneos según el tipo de intervención y el caso.

Tratamiento supervisado por el equipo médico de LYRACELL, bajo los protocolos del Método Moviglia y estándares de laboratorio GMP.

Conoce al equipo médico →

Preguntas frecuentes

Lo que necesitas saber sobre el rejuvenecimiento genital celular

Es un conjunto de cambios que puede producirse cuando disminuyen los niveles de estrógenos. Los tejidos de la vagina y la vulva pueden volverse más finos, secos y frágiles. También se conoce como síndrome genitourinario de la menopausia.

Puede asociarse con sequedad, picazón, cambios en el volumen o la firmeza de los tejidos, dolor durante las relaciones sexuales, síntomas urinarios e infecciones urinarias recurrentes.

No. Distintos factores pueden modificar el tejido vulvovaginal, entre ellos el paso del tiempo, el parto, las alteraciones hormonales y la menopausia.

El tratamiento utiliza material autólogo. Las células madre se obtienen del tejido adiposo de la propia paciente y los linfocitos, de la sangre periférica.

La preparación se administra mediante microinyecciones localizadas en la mucosa vulvovaginal y los tejidos de soporte, bajo anestesia local.

No existe un esquema único. La cantidad y la frecuencia se determinan de acuerdo con el grado de atrofia y la evolución clínica observada.

La evolución es gradual y requiere seguimiento. Por eso, no existe un plazo único: los cambios en los síntomas y en las características del tejido se evalúan a lo largo del tiempo.

Puede formar parte del proceso. La reeducación del piso pélvico puede complementar el tratamiento celular según las necesidades funcionales identificadas durante la evaluación.

Tu próximo paso

El primer paso es entender qué está cambiando en tus tejidos.

Cada tratamiento comienza con una evaluación ginecológica para conocer el origen de los síntomas, evaluar el estado del tejido vulvovaginal y determinar qué abordaje puede ser adecuado para ti.