Columna cervical: un tratamiento celular diseñado a partir de tu diagnóstico.
El dolor persistente, la rigidez o la dificultad para mover el cuello pueden estar relacionados con cambios estructurales en la columna cervical. Estos síntomas pueden afectar actividades cotidianas como conducir, trabajar frente a una pantalla, sostener la postura o dormir. En LYRACELL evaluamos las estructuras comprometidas para identificar el origen del dolor y definir un tratamiento personalizado.
Terapia celular autólogaGuiado por tomografíaSin cirugíaLaboratorio GMP

El dolor de columna cervical puede tener diferentes causas.
La columna cervical está formada por siete vértebras, separadas por discos intervertebrales que amortiguan las cargas de la cabeza. Las articulaciones facetarias permiten la rotación y la flexibilidad del cuello, mientras que los músculos y ligamentos contribuyen a su estabilidad.
La artrosis cervical puede comprometer diferentes estructuras:
Desgaste articular y osteofitos
La pérdida de cartílago en las articulaciones facetarias puede aumentar la fricción entre las superficies articulares, generar inflamación y favorecer la formación de osteofitos o espolones óseos.
Deshidratación y pérdida de altura discal
Los discos intervertebrales pueden perder progresivamente agua y elasticidad. Esto reduce el espacio entre las vértebras cervicales y puede alterar la distribución de las cargas biomecánicas.
Estenosis y compresión radicular
La pérdida de altura de los discos y la presencia de osteofitos pueden reducir el espacio del canal medular o comprimir las raíces nerviosas cervicales que se dirigen hacia los hombros y los brazos. Esto puede generar cervicobraquialgia, con dolor irradiado, hormigueo o adormecimiento en las extremidades superiores.

Señales que pueden indicar un compromiso de la columna cervical.
Dolor y rigidez
El dolor puede ser persistente o aparecer con determinados movimientos y estar acompañado de rigidez cervical.
Limitación del movimiento
Girar o inclinar la cabeza puede volverse más difícil y condicionar actividades como conducir, trabajar frente a una pantalla o mantener determinadas posturas.
Dolor irradiado
Cuando existe una compresión radicular, el dolor puede extenderse desde el cuello hacia el hombro, el brazo o la mano.
Hormigueo o adormecimiento
El compromiso de una raíz nerviosa puede producir alteraciones de la sensibilidad en las extremidades superiores.
Tus propias células, orientadas hacia las estructuras que necesitan ser tratadas.
El cuerpo posee mecanismos naturales de autorreparación. Sin embargo, ante traumatismos como el latigazo cervical, microtraumatismos asociados a posturas mantenidas o cambios relacionados con el envejecimiento biológico, esa capacidad puede resultar insuficiente.
En estos casos, el aporte de células nuevas busca favorecer los procesos biológicos de reparación y remodelación de los tejidos, modular la inflamación y acompañar la recuperación funcional y el control de los síntomas.
El tratamiento personalizado combina dos componentes clave: células madre, que pueden contribuir a estimular la síntesis de matriz extracelular, favorecer la remodelación del tejido conectivo y proteger las células cartilaginosas restantes, y células del sistema inmune —linfocitos—, que intervienen en la orientación de la preparación celular y en la modulación del entorno inflamatorio de los tejidos afectados.
Bajo los protocolos del Método Moviglia, el equipo de LYRACELL obtiene células madre de la grasa del propio paciente. Estas se procesan y multiplican en el laboratorio y luego se combinan con linfocitos autólogos provenientes de la sangre, activados para reconocer las estructuras de la columna que necesitan ser tratadas.
La combinación de ambos tipos de células busca acompañar el proceso natural de reparación del cuerpo, mediante un abordaje personalizado y bajo estrictos protocolos de seguridad.

Del laboratorio a tu columna cervical
Las células del propio paciente se procesan en el laboratorio y se preparan de acuerdo con las estructuras identificadas en el diagnóstico, antes de realizar su aplicación localizada bajo guía tomográfica.
Cuatro etapas, un proceso definido para cada caso.
Desde la evaluación inicial hasta el seguimiento de tu evolución, cada etapa del tratamiento está definida por el equipo médico según tu caso.
Una evaluación precisa permite tratar el problema específico, no solamente el dolor.
¿Este tratamiento puede ser una opción para ti?
La indicación se define de manera individual y requiere que exista un compromiso articular o discal objetivable mediante estudios diagnósticos.
Puede ser una opción si…
Tienes dolor cervical persistente o limitación funcional asociada a artrosis de la columna cervical.
La rigidez o la pérdida de movilidad afectan tus actividades cotidianas, laborales o físicas.
Tus estudios muestran un compromiso estructural articular o discal.
Presentas síntomas asociados a cambios degenerativos de la columna cervical.
Buscas preservar la función de la columna cervical y actuar ante signos de deterioro estructural.
Puede ser necesario otro abordaje si…
Existe una mielopatía cervical severa o un compromiso neurológico agudo, con alteración motora grave en brazos o piernas, déficit de la marcha o compresión medular crítica que requiera una intervención quirúrgica descompresiva inmediata.
El dolor está asociado a una fractura vertebral reciente.
Los estudios identifican una infección de la columna, como discitis u osteomielitis.
Existe un proceso tumoral en la columna vertebral.
La indicación se define de manera individual a partir de la evaluación médica y los estudios correspondientes.
Tratar las estructuras es parte del proceso. Trabajar sobre la biomecánica también.
Después de la aplicación, el equipo médico define un plan de cuidados, seguimiento y rehabilitación según las estructuras tratadas y la evolución de cada paciente.
Primeros días
Pueden presentarse molestias locales transitorias en los sitios de aplicación. El equipo médico indica los cuidados necesarios y las modificaciones temporales de la actividad.
Rehabilitación y reeducación postural
La kinesiología y la reeducación postural pueden acompañar el proceso para fortalecer la musculatura estabilizadora del cuello, los trapecios y la cintura escapular, y trabajar progresivamente sobre la biomecánica cervical.
Resultados medibles
Los controles clínicos y funcionales permiten evaluar la evolución del dolor, el rango de movimiento y la función. Cuando está indicado, pueden incorporarse nuevos estudios para comparar el estado de las estructuras tratadas con el punto de partida.
¿Qué resultados pueden esperarse? El objetivo del tratamiento es favorecer la recuperación funcional, reducir la inflamación y las limitaciones asociadas al compromiso estructural, y acompañar los procesos biológicos de reparación de los tejidos. La respuesta, los tiempos y el grado de recuperación varían en cada paciente y dependen, entre otros factores, del diagnóstico, las estructuras afectadas y el estado inicial del tejido.
La literatura disponible utiliza variables como dolor, rango de movimiento, función e imágenes para evaluar la evolución, pero los resultados de las terapias celulares siguen siendo heterogéneos según el tipo de intervención y lesión.
Lo que necesitas saber sobre el tratamiento celular de columna cervical
La artrosis cervical puede comprometer los discos intervertebrales y las articulaciones facetarias. Los cambios degenerativos también pueden reducir el espacio disponible para el canal medular o las raíces nerviosas y generar síntomas irradiados hacia las extremidades superiores.
La evaluación combina la historia clínica y el examen médico con estudios diagnósticos. Según el caso, pueden utilizarse radiografías, resonancia magnética, tomografía computada y electromiografía.
El tratamiento utiliza material autólogo. Las células madre se obtienen del tejido adiposo del propio paciente y los linfocitos, de la sangre periférica.
La aplicación se realiza mediante una inyección localizada en las estructuras definidas por el equipo médico y bajo guía tomográfica.
No existe un número único para todos los pacientes. La cantidad y la frecuencia se determinan según la gravedad del cuadro y la evolución clínica.
Puede formar parte del plan de recuperación. La kinesiología y la reeducación postural permiten trabajar sobre la musculatura estabilizadora del cuello, los trapecios, la cintura escapular y la biomecánica cervical.
Una mielopatía cervical severa, una compresión medular crítica con compromiso neurológico agudo, una fractura reciente, una infección o un proceso tumoral requieren otro tipo de evaluación y abordaje.
El primer paso es entender tu caso.
Cada tratamiento comienza con una evaluación médica para conocer tu diagnóstico, tus estudios y tus objetivos, y determinar qué abordaje puede ser adecuado para ti.







