Hombro: un tratamiento celular diseñado a partir de tu diagnóstico.
El dolor de hombro es una de las causas más frecuentes de consulta médica. Puede aparecer de forma repentina después de un impacto, una caída o un movimiento brusco, o desarrollarse progresivamente debido al sobreuso, los microtraumatismos o el desgaste repetitivo. En LYRACELL evaluamos el estado de tu hombro para identificar la causa estructural del dolor y definir un tratamiento personalizado.
Terapia celular autólogaGuiado por ecografíaSin cirugíaLaboratorio GMP

El dolor de hombro puede tener diferentes causas.
El hombro es una de las articulaciones con mayor movilidad del cuerpo. Está formado por dos articulaciones: la glenohumeral, que une el húmero con la escápula, y la acromioclavicular. También incluye un conjunto de músculos y tendones conocido como manguito rotador. Estas estructuras trabajan en conjunto para aportar movimiento, estabilidad y fuerza.
El dolor puede obedecer principalmente a dos causas:
Desgaste articular
El deterioro del cartílago y del hueso puede generar irregularidades y zonas de fricción dentro de la articulación. También puede presentarse una ruptura del labrum.
Lesión del manguito rotador
Los tendones pueden desgastarse progresivamente o sufrir una rotura aguda. Cuando un tendón pierde su punto de inserción, el músculo puede perder fuerza, dejar de funcionar correctamente y, con el tiempo, atrofiarse.

Tus propias células, orientadas al tejido que necesita ser tratado.
El cuerpo posee mecanismos naturales de autorreparación. Sin embargo, ante lesiones graves o procesos de desgaste persistente, esa capacidad puede resultar insuficiente. En estos casos, el aporte de células nuevas busca favorecer la regeneración del tejido, aliviar el dolor y acompañar la recuperación de la movilidad.
El tratamiento personalizado combina dos componentes clave: células madre, que tienen la capacidad de contribuir al reemplazo de las células dañadas, y células del sistema inmune —linfocitos—, que intervienen en la orientación de las células madre hacia el tejido que necesita ser tratado —cartílago, tendón o hueso, según corresponda— y en su correcta integración.
Bajo los protocolos del Método Moviglia, el equipo de LYRACELL obtiene células madre de la grasa del propio paciente. Estas son seleccionadas y multiplicadas en el laboratorio bajo estándares GMP. Una vez listas, se combinan con células del sistema inmune —linfocitos específicos del tejido—.
La combinación de ambos tipos de células busca acompañar el proceso natural de reparación del cuerpo, mediante un abordaje personalizado y bajo estrictos protocolos de seguridad.

Del laboratorio a tu hombro
Las células del propio paciente se procesan en laboratorio bajo estándares GMP y siguiendo los protocolos del Método Moviglia. Allí, el equipo de LYRACELL prepara una terapia celular específica y orientada hacia el tejido identificado en el diagnóstico, antes de su aplicación dirigida en la zona a tratar.
Cuatro etapas, un proceso definido para cada caso.
Desde la evaluación inicial hasta el seguimiento de tu evolución, cada etapa del tratamiento está definida por el equipo médico según tu caso.
Una evaluación precisa permite tratar el problema específico, no solamente el dolor.
¿Este tratamiento puede ser una opción para ti?
La indicación se define de manera individual a partir de la evaluación médica, los síntomas y los estudios por imágenes.
Puede ser una opción si…
Tienes dolor persistente que afecta tu actividad cotidiana, laboral o deportiva.
Has perdido movilidad o fuerza.
Tus estudios médicos indican un daño estructural.
Buscas preservar la función del hombro y actuar ante signos tempranos de desgaste.
En algunos casos severos, puede ser necesario realizar una cirugía para estabilizar la articulación antes o en conjunto con la aplicación celular.
Puede ser necesario otro abordaje si…
El dolor o la limitación funcional tienen un origen neurológico o provienen de la columna cervical.
La indicación se define de manera individual a partir de la evaluación médica y los estudios correspondientes.
Recuperar movimiento también es recuperar posibilidades.
«Con dos implantes celulares y un programa de kinesiología, la recuperación funcional del hombro fue casi completa a los seis meses.»
Recuperar el tejido es parte del proceso. Recuperar la función es el objetivo.
Después de la aplicación, el equipo médico define un plan de cuidados, seguimiento y rehabilitación adaptado al tipo de lesión, al tejido tratado y a la evolución de cada paciente.
Primeros días
Pueden presentarse molestias locales transitorias. El equipo indica los cuidados necesarios y los ajustes temporales de la actividad.
Rehabilitación y evolución
La rehabilitación física puede acompañar el proceso para fortalecer la musculatura y recuperar progresivamente el rango de movimiento. El retorno al ejercicio y al deporte se define de acuerdo con la evolución de cada paciente.
Resultados medibles
Los controles clínicos y funcionales permiten evaluar dolor, movilidad, fuerza y función. Cuando está indicado, se incorporan nuevos estudios por imágenes para comparar la evolución con el punto de partida.
¿Qué resultados pueden esperarse? El objetivo del tratamiento es favorecer la recuperación funcional, reducir las limitaciones asociadas con la lesión y acompañar los procesos biológicos de reparación del tejido. La respuesta, los tiempos y el grado de recuperación varían en cada paciente y dependen, entre otros factores, del diagnóstico, el tipo de lesión y el estado inicial del tejido.
La literatura disponible utiliza variables como dolor, fuerza, rango de movimiento, función e imágenes para evaluar la evolución, pero los resultados de las terapias celulares siguen siendo heterogéneos según el tipo de intervención y lesión.
Lo que necesitas saber sobre el tratamiento celular del hombro
Depende del diagnóstico. Evaluamos distintas afecciones del hombro, incluidas las lesiones del manguito rotador, tendinopatías, procesos degenerativos y lesiones traumáticas, para determinar si la terapia celular autóloga es una opción adecuada en cada caso.
Sí, es una de las afecciones más frecuentes que evaluamos. La indicación depende del grado de la lesión, el tejido afectado y su impacto sobre la función, y se define siempre a partir de una evaluación médica.
Se utilizan células madre mesenquimales obtenidas del tejido adiposo del propio paciente y linfocitos autólogos obtenidos de la sangre.
El equipo médico evalúa tu historia clínica, los estudios por imágenes (ecografía o resonancia) y el grado de la lesión para determinar si la terapia celular puede formar parte del tratamiento más adecuado para tu caso.
Sí, la aplicación se realiza de manera dirigida sobre la zona a tratar, con guía ecográfica cuando está indicada.
En determinados casos puede ser una alternativa no quirúrgica. En lesiones extensas, roturas completas o traumatismos graves, la terapia celular puede utilizarse como coadyuvante de la cirugía, no como reemplazo — la indicación se define según el diagnóstico.
Varía según el tipo de lesión y la evolución de cada paciente. El equipo médico indica cuidados específicos en los primeros días y define el plan de recuperación funcional de forma progresiva.
El retorno a la actividad física y deportiva se realiza de manera progresiva, de acuerdo con la evolución clínica y las indicaciones del equipo médico — no hay un plazo único para todos los casos.
A través de controles clínicos, evaluación funcional (dolor, movilidad y fuerza) y estudios de seguimiento por imágenes cuando corresponde, comparando la evolución con el punto de partida.
Si el diagnóstico indica que se requiere otro abordaje, incluida la cirugía, el equipo médico te lo comunica y te orienta sobre los próximos pasos más adecuados para tu caso.
Es un campo de investigación en evolución: la evidencia disponible muestra resultados de interés en determinados contextos, aunque varía según el tipo de lesión y protocolo celular. En LYRACELL cada indicación parte del diagnóstico individual y se acompaña de seguimiento con resultados medibles.
El primer paso es entender tu caso.
Cada tratamiento comienza con una evaluación médica para conocer tu diagnóstico, tus estudios y tus objetivos, y determinar qué abordaje puede ser adecuado para ti.








