Tendinitis: causas y tratamiento con terapia celular | LYRACELL
La tendinitis es una de las consultas más frecuentes en ortopedia: aparece cuando un tendón se inflama y genera dolor, y puede afectar desde la muñeca hasta el tobillo. Además de los tratamientos clásicos —reposo, antiinflamatorios, kinesiología— la terapia celular autóloga ofrece hoy un abordaje adicional para casos que no llegaron a un estadio quirúrgico. En esta nota te contamos qué es la tendinitis, por qué aparece y cómo la aborda el Método Moviglia.
¿Qué son los tendones y qué es la tendinitis?
Los tendones son un tejido conectivo fibroso que une los músculos a los huesos. Transmiten la fuerza generada por la contracción muscular hacia el esqueleto, y por eso estructuras como el hombro, la rodilla o el tobillo —donde intervienen varios músculos y huesos a la vez— pueden moverse de forma coordinada. Los complementan los ligamentos (que mantienen unidas las estructuras óseas) y los cartílagos (que amortiguan el contacto entre ellas).
La tendinitis es la inflamación de un tendón, que genera dolor y puede limitar el movimiento. Suele ser el resultado de un proceso progresivo —sobrecarga muscular sostenida, un traumatismo directo o el desgaste asociado a la edad— que en su fase más avanzada puede llegar al desgarro o la rotura del tendón, un cuadro que ya requiere cirugía.
Tendinitis según la zona del cuerpo
La tendinitis puede aparecer en distintas articulaciones, con nombres y causas específicas según la zona afectada:
| Mano | Tendinitis de De Quervain: afecta los tendones de la muñeca del lado del pulgar. Genera dolor al girar la muñeca, cerrar el puño o agarrar objetos. |
| Rodilla | Tendinitis de la pata de ganso: afecta la inserción combinada de los músculos recto interno, sartorio y gracil en la parte media de la rodilla. También es frecuente la tendinitis cuadricipital, la inflamación de la inserción del cuádriceps en la parte superior de la rótula. |
| Tobillo | Tendinitis aquiliana: sobrecarga del tendón de Aquiles, que conecta la pantorrilla con el hueso del talón. |
Tratamientos clásicos para la tendinitis
El primer abordaje suele ser conservador: reposo, hielo, antiinflamatorios y kinesiología, muchas veces junto con algún inmovilizador ortopédico por un período determinado. Estas alternativas controlan el síntoma —el dolor y la inflamación— pero no actúan directamente sobre la reparación del tejido dañado.
Cuando el tendón presenta una rotura o un desgarro significativo, la cirugía suele ser la única alternativa. La terapia celular, en cambio, es una opción a evaluar para quienes todavía no llegaron a ese estadio agudo, o para quienes no están en condiciones clínicas de tolerar una cirugía —por edad avanzada, compromiso cardiovascular u otro factor de riesgo asociado.
Terapia celular para la tendinitis: el enfoque del Método Moviglia
El Método Moviglia utiliza células madre mesenquimales obtenidas del propio tejido graso del paciente, junto con linfocitos autólogos obtenidos de una muestra de sangre. En laboratorio, ambos tipos celulares se someten a un co-cultivo bajo estándares GMP: este proceso orienta a las células madre a diferenciarse hacia el tipo de tejido que se busca reparar —en este caso, tejido tendinoso— mientras los linfocitos activados acompañan y guían ese proceso de reparación.
La terapia resultante se aplica mediante inyección directa sobre el tendón afectado, con guía ecográfica para asegurar que el implante llegue exactamente a la zona indicada. El tratamiento se complementa siempre con un programa de rehabilitación dirigido a la reeducación de los músculos involucrados.
Como en cualquier terapia celular, la indicación depende del diagnóstico de cada caso: el grado de la lesión, el tendón afectado y el estado general del paciente determinan si este abordaje es una opción adecuada, y esa evaluación siempre está a cargo del equipo médico.
Preguntas frecuentes
¿La terapia celular reemplaza a la cirugía en todos los casos?
No necesariamente. En roturas o desgarros significativos del tendón, la cirugía suele seguir siendo la indicación. La terapia celular es una opción para casos que no llegaron a ese estadio agudo, o para pacientes que no están en condiciones de tolerar una cirugía.
¿De dónde se obtienen las células utilizadas en el tratamiento?
De tejido graso del propio paciente (células madre mesenquimales) y de una muestra de sangre (linfocitos autólogos). Todo el material es 100% del propio paciente.
¿Cómo se aplica la terapia sobre el tendón?
Mediante inyección directa, con guía ecográfica, para asegurar que el implante celular llegue exactamente a la zona afectada.
¿Cuánto tiempo lleva ver resultados?
Varía según el tendón afectado, el grado de la lesión y la respuesta individual de cada paciente. El equipo médico define el seguimiento caso por caso.
¿Tenés síntomas de tendinitis? Una evaluación médica permite identificar el tendón afectado y el grado de la lesión, y determinar si la terapia celular puede ser una opción para tu caso.
Un abordaje adicional, no un reemplazo automático
La tendinitis tiene tratamientos clásicos bien establecidos, y la terapia celular no busca reemplazarlos sino sumar una opción para quienes no llegaron a un estadio quirúrgico. Si tu tendinitis afecta el hombro, podés conocer más en nuestra página sobre tratamiento celular para lesiones de hombro.