Cardiovascular · Arterias Periféricas

Arterias periféricas: terapia celular aplicada a la arteriopatía periférica.

El dolor al caminar, la sensación persistente de pies fríos, los cambios en la piel o la dificultad para cicatrizar pueden estar relacionados con un estrechamiento u obstrucción de las arterias de los miembros inferiores. En LYRACELL evaluamos el grado de compromiso vascular y su impacto sobre los tejidos para determinar si la terapia celular puede formar parte de un tratamiento personalizado.

Terapia celular personalizadaGuiado por ecografíaMínimamente invasivoLaboratorio propio

Persona con dolor al caminar por compromiso circulatorio, tratamiento celular vascular en LYRACELL

Entender las arterias periféricas

El sistema arterial periférico transporta sangre rica en oxígeno y nutrientes desde el corazón hacia los músculos y tejidos de las extremidades.

En la arteriopatía periférica, las arterias pueden estrecharse y endurecerse progresivamente. Como consecuencia, disminuye el flujo sanguíneo hacia las piernas y los tejidos comienzan a recibir menos oxígeno del que necesitan, una condición conocida como isquemia.

Aterosclerosis y acumulación de placa

La formación de depósitos de grasa, colesterol y calcio en las paredes arteriales —placas de ateroma— puede reducir progresivamente el calibre de los vasos y dificultar el paso de la sangre.

Isquemia y claudicación intermitente

Al caminar o realizar actividad física, los músculos necesitan más oxígeno. Cuando las arterias estrechadas no pueden aumentar suficientemente el flujo sanguíneo, pueden aparecer dolor, pesadez o fatiga muscular que disminuyen con el reposo.

Menor perfusión y deterioro de los tejidos

Cuando la circulación permanece comprometida, la piel y otros tejidos reciben menos oxígeno y nutrientes. Esto puede generar adelgazamiento de la piel, pérdida de vello, cambios de coloración y dificultades para cicatrizar pequeñas heridas o úlceras.

Médico de LYRACELL evaluando la circulación en el pie de un paciente como parte del estudio de arterias periféricas

¿Cómo puede manifestarse?

Dolor al caminar

Puede aparecer después de recorrer cierta distancia y disminuir al detenerse y descansar.

Pesadez o fatiga en las piernas

El esfuerzo puede generar una sensación de cansancio muscular que limita progresivamente la actividad.

Pies fríos

La disminución del flujo sanguíneo puede generar una sensación persistente de frío en los pies o las extremidades.

Cambios en la piel

La piel puede volverse más fina, cambiar de coloración o presentar pérdida de vello.

Heridas que tardan en cicatrizar

Una menor llegada de sangre puede dificultar la reparación de pequeñas lesiones o úlceras.

Alteraciones de la sensibilidad

En algunos casos pueden aparecer cambios en la sensibilidad de los pies o los dedos.

Tratamiento celular

Tus propias células, orientadas hacia el tejido vascular.

El cuerpo posee mecanismos naturales para reparar y revascularizar los tejidos afectados. Sin embargo, ante la aterosclerosis avanzada, el tabaquismo, la diabetes no controlada o el envejecimiento biológico, esa capacidad puede resultar insuficiente.

En estos casos, el aporte de células busca favorecer procesos biológicos relacionados con la remodelación vascular, la formación de nuevos vasos sanguíneos y la modulación del entorno inflamatorio.

El tratamiento personalizado combina dos componentes clave:

  • Células madre mesenquimales: forman parte de una preparación destinada a favorecer procesos biológicos vinculados con la remodelación de los tejidos vasculares y la formación de nuevos vasos sanguíneos.
  • Células del sistema inmune: intervienen en la orientación de la preparación hacia células vasculares y en su interacción con los tejidos afectados.

Bajo los protocolos del Método Moviglia, el equipo de LYRACELL obtiene células madre del tejido adiposo del propio paciente y células del sistema inmune de la sangre. Las células se procesan en el laboratorio y se combinan como parte de una preparación orientada hacia las estructuras vasculares de las extremidades.

La preparación se administra mediante inyección intraarterial en las arterias femorales, con el objetivo de favorecer procesos biológicos asociados con la vascularización de los tejidos y acompañar la evolución de la circulación y la función de los miembros inferiores.

La combinación de ambos tipos de células busca acompañar el proceso natural de reparación del cuerpo, mediante un abordaje personalizado y bajo estrictos protocolos de seguridad.

Preparación de terapia celular orientada al tejido vascular.

Del laboratorio a las arterias

Las células madre se obtienen del propio paciente y, junto con las células del sistema inmune, se procesan en el laboratorio siguiendo los protocolos del Método Moviglia. A partir de la evaluación médica, en coordinación con tu especialista tratante, y del grado de compromiso circulatorio, el equipo de LYRACELL prepara una combinación celular específica antes de su administración intraarterial.

Obtención de células madre del tejido adiposo y células del sistema inmune de la sangre
Obtención de las células
Se obtienen células madre mesenquimales del tejido adiposo mediante una mini-liposucción, y células del sistema inmune obtenidas de una muestra de sangre periférica del propio paciente o, según la indicación médica, de un donante seleccionado, sin modificar su genoma.
Procesamiento celular en LYRACELL Lab, laboratorio propio de LYRACELL
Procesamiento en laboratorio
Las células se seleccionan, multiplican y procesan en LYRACELL Lab, el laboratorio propio de LYRACELL, siguiendo los criterios del Método Moviglia, con protocolos de calidad y trazabilidad completa en cada etapa.
Preparación de terapia celular específica orientada al tejido identificado en el diagnóstico
Terapia específica
La preparación se orienta a las estructuras vasculares identificadas durante el diagnóstico, con células madre y células del sistema inmune que buscan favorecer la remodelación vascular y la formación de nuevos vasos.
Icono de aplicación dirigida de terapia celular en las arterias periféricas
Aplicación dirigida
La terapia se administra mediante inyección intraarterial en ambas arterias femorales, con anestesia local y guía ecográfica, según el grado de compromiso vascular de cada caso.
Cómo funciona el tratamiento

Cuatro etapas, un proceso definido según el estado de tu circulación.

Desde la identificación del lugar donde está comprometido el flujo sanguíneo hasta la evaluación de la respuesta de los tejidos, cada etapa se define según las características de cada caso.

Consulta médica de evaluación vascular con ecografía Doppler

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Evaluación

Se revisan la historia clínica, los factores de riesgo cardiovascular y el tiempo de evolución de los síntomas. Se complementa con estudios de diagnóstico vascular, como ecografía Doppler o arteriografía, para determinar el grado de obstrucción y el compromiso hemodinámico de las extremidades.

Preparación en laboratorio de la combinación celular personalizada para las arterias

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Propuesta terapéutica

El equipo médico determina si la terapia celular puede ser adecuada. Si el paciente es elegible, se obtienen tejido adiposo y sangre periférica, y en el laboratorio se prepara una combinación celular adaptada al requerimiento vascular identificado.

Aplicación de terapia celular mediante inyección intraarterial en la arteria femoral

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Aplicación

La preparación celular se administra mediante inyección intraarterial en ambas arterias femorales, con anestesia local y guía ecográfica. La cantidad y la frecuencia de las aplicaciones se determinan individualmente según el grado de compromiso vascular y la evolución clínica observada.

Consulta de seguimiento y control de la evolución circulatoria tras el tratamiento

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Evolución

El seguimiento evalúa la circulación, el dolor y el estado de los tejidos. El tratamiento busca acompañar el desarrollo de circulación colateral y modular la inflamación, y puede complementarse con caminata supervisada y control de los factores de riesgo, según indicación médica.

Una evaluación precisa permite tratar el problema específico, no solamente el síntoma.

Para quién es

¿Este tratamiento puede ser una opción para ti?

La indicación requiere demostrar que existe un compromiso de la circulación de los miembros inferiores mediante la evaluación médica y los estudios de diagnóstico vascular correspondientes.

Puede ser una opción si…

Presentas claudicación intermitente asociada con arteriopatía periférica.

Existe isquemia crónica de los miembros inferiores objetivada mediante estudios vasculares.

El dolor al caminar comienza a limitar la distancia que puedes recorrer o tus actividades cotidianas.

Presentas cambios en la piel o dificultades de cicatrización relacionados con una disminución de la perfusión.

Los estudios muestran un estrechamiento u obstrucción de las arterias periféricas.

Buscas abordar el compromiso vascular y acompañar la recuperación de la función.

Buscas preservar la circulación y actuar ante un compromiso vascular identificado antes de que avance el daño de los tejidos.

Puede ser necesario otro abordaje si…

Existe una isquemia crítica con gangrena extensa o necrosis irreversible, con pérdida importante de tejido que requiere una intervención quirúrgica o revascularización de emergencia.

La enfermedad arterial está asociada con una vasculitis autoinmune grave, activa y no controlada que requiere primero un abordaje específico.

Existe un proceso infeccioso agudo en la extremidad que requiere tratamiento médico prioritario.

La indicación se define de manera individual a partir de la evaluación médica y los estudios vasculares correspondientes.

La recuperación también forma parte del tratamiento

Favorecer la circulación es parte del proceso. Volver a utilizarla también.

Después de la aplicación, el equipo médico define un plan de seguimiento adaptado al grado de compromiso vascular, los tejidos afectados y la evolución de cada paciente.

Primeros días

El equipo médico realiza el seguimiento posterior a la aplicación e indica los cuidados necesarios y las modificaciones temporales de la actividad según cada caso.

Caminata y control de los factores de riesgo

El ejercicio físico supervisado, especialmente la caminata programada, puede complementar el tratamiento para acompañar la adaptación de la circulación y recuperar progresivamente la capacidad funcional. El control de factores de riesgo cardiovascular como el tabaquismo y la diabetes no controlada también forma parte del abordaje por su impacto sobre la salud vascular.

Resultados medibles

Los controles permiten evaluar la evolución del dolor, la capacidad para caminar y el estado de la piel y otros tejidos de las extremidades. Los estudios vasculares pueden incorporarse al seguimiento para comparar la circulación y el compromiso hemodinámico con el punto de partida.

Preguntas frecuentes

Es una condición en la que las arterias que llevan sangre hacia las extremidades se estrechan o endurecen, reduciendo el flujo de oxígeno y nutrientes hacia los tejidos.

Durante el ejercicio, los músculos necesitan un mayor aporte de oxígeno. Si las arterias están estrechadas, el flujo sanguíneo puede resultar insuficiente para responder a esa demanda y aparecer dolor, pesadez o fatiga. Este cuadro se conoce como claudicación intermitente.

La evaluación puede incluir estudios de diagnóstico vascular como la ecografía Doppler y la arteriografía para determinar el grado de obstrucción y el compromiso hemodinámico.

El tratamiento base es autólogo: las células madre se obtienen del tejido adiposo del propio paciente y las células del sistema inmune, de su sangre. En determinados casos, según la indicación médica, pueden utilizarse células del sistema inmune de un donante seleccionado.

La preparación se administra mediante inyección intraarterial en ambas arterias femorales, con anestesia local y guía ecográfica.

El tratamiento busca favorecer procesos biológicos asociados con la remodelación vascular y la formación de circulación colateral, con el objetivo de acompañar la perfusión de los tejidos y su recuperación funcional.

La cantidad de aplicaciones se define al inicio del tratamiento, según el grado de compromiso vascular, como parte de un plan con metas concretas. Al terminar el plan se evalúa la evolución y, si hace falta, se definen nuevas intervenciones.

Puede formar parte del plan. El ejercicio físico supervisado y la caminata programada pueden complementar el tratamiento celular, junto con el control de los factores de riesgo cardiovascular.

No cuando existe gangrena extensa o necrosis irreversible que requiere una intervención urgente. En esos casos, la prioridad es el abordaje quirúrgico o la revascularización de emergencia que corresponda.

El primer paso es entender cómo está llegando la sangre a tus extremidades.

Cada tratamiento comienza con una evaluación médica para conocer el estado de la circulación, identificar el grado de compromiso vascular y determinar qué abordaje puede ser adecuado para ti.