Salud Íntima · Piso Pélvico

Piso pélvico: terapia celular aplicada a la incontinencia y la debilidad del piso pélvico.

La incontinencia, el dolor pélvico crónico, la sensación de peso en la zona genital o las molestias durante las relaciones sexuales pueden estar relacionados con una disfunción del piso pélvico. Estos síntomas pueden afectar actividades cotidianas como hacer ejercicio, cargar peso, estornudar o permanecer sentado. En LYRACELL evaluamos las estructuras comprometidas y el tipo de disfunción para determinar si la terapia celular puede formar parte de un tratamiento personalizado.

Terapia celular personalizadaGuiado por ecografíaMínimamente invasivoLaboratorio propio

Persona con síntomas de disfunción del piso pélvico, tratamiento celular en LYRACELL

Entender el piso pélvico

El piso pélvico está formado por músculos, ligamentos y fascias que funcionan como una estructura de soporte para órganos como la vejiga, el útero o la próstata y el recto. También participa en la continencia y la función sexual.

La disfunción del piso pélvico puede afectar la fuerza, el tono o la coordinación de estas estructuras:

Hipertonía o tensión muscular excesiva

Cuando los músculos permanecen excesivamente tensos o tienen dificultad para relajarse, pueden aparecer dolor pélvico crónico, ardor, molestias durante las relaciones sexuales —dispareunia— o dificultad para evacuar.

Hipotonía y debilidad de soporte

La pérdida de fuerza y firmeza de los músculos, ligamentos y fascias puede favorecer el descenso de los órganos pélvicos y asociarse con prolapsos o pérdidas involuntarias de orina o gases.

Falta de coordinación neuromuscular

Cuando los músculos no responden de manera coordinada durante el esfuerzo o la evacuación, pueden presentarse disinergia, incontinencia por urgencia o retención.

En muchos casos, la debilidad muscular, la alteración del tono y el daño de la fascia de soporte se presentan simultáneamente.

Médica de LYRACELL explicando a una paciente el funcionamiento del piso pélvico durante una consulta

¿Cómo puede manifestarse?

Pérdidas involuntarias

Pueden aparecer al realizar ejercicio, cargar peso, toser, estornudar o ante una sensación repentina de urgencia.

Dolor o tensión pélvica

El dolor puede ser persistente y aparecer al permanecer sentado, realizar determinadas actividades o incluso durante el reposo.

Sensación de peso o presión

La debilidad de los tejidos de soporte puede generar sensación de presión, pesadez o descenso en la zona pélvica.

Molestias durante las relaciones sexuales

Las alteraciones del tono muscular pueden provocar dolor, ardor o incomodidad durante la actividad sexual.

Dificultades funcionales

Los cambios en la fuerza o la coordinación muscular pueden afectar la continencia, la evacuación y otras actividades cotidianas.

Tratamiento celular

Tus propias células, orientadas hacia los tejidos que necesitan ser tratados.

El cuerpo posee mecanismos naturales de autorreparación. Sin embargo, ante microtraumatismos repetitivos, partos, cirugías previas, cambios hormonales o procesos inflamatorios crónicos, esa capacidad puede resultar insuficiente.

En estos casos, el aporte de células busca favorecer los procesos biológicos asociados a la reparación del tejido muscular y conectivo, modular la inflamación y acompañar la recuperación funcional del piso pélvico.

El tratamiento personalizado combina dos componentes clave:

  • Células madre: pueden contribuir a los procesos de remodelación de las fibras musculares, la matriz extracelular y el colágeno de los tejidos afectados.
  • Células del sistema inmune: intervienen en la orientación de las células madre hacia linajes vinculados con las células musculares lisas y estriadas, las células endoteliales y el tejido conjuntivo de soporte.

Bajo los protocolos del Método Moviglia, el equipo de LYRACELL obtiene células madre del tejido adiposo del propio paciente y células del sistema inmune de la sangre. Las células se procesan en el laboratorio y se combinan como parte de una preparación orientada hacia las estructuras pélvicas identificadas en la evaluación.

Dentro de este proceso, las células del sistema inmune participan en la prediferenciación de las células madre hacia células musculares y en su interacción con los tejidos que necesitan ser tratados.

La combinación de ambos tipos de células busca acompañar el proceso natural de reparación del cuerpo, mediante un abordaje personalizado y bajo estrictos protocolos de seguridad.

Preparación de terapia celular orientada a los tejidos del piso pélvico.

Del laboratorio a tu piso pélvico

Las células madre se obtienen del propio paciente y, junto con las células del sistema inmune, se procesan en el laboratorio siguiendo los protocolos del Método Moviglia. Allí, el equipo de LYRACELL prepara la combinación celular según el tipo y el grado de compromiso identificado antes de realizar su aplicación localizada.

Obtención de células madre del tejido adiposo y células del sistema inmune de la sangre
Obtención de las células
Se obtienen células madre mesenquimales del tejido adiposo mediante una mini-liposucción, y células del sistema inmune obtenidas de una muestra de sangre periférica del propio paciente o, según la indicación médica, de un donante seleccionado, sin modificar su genoma.
Procesamiento celular en LYRACELL Lab, laboratorio propio de LYRACELL
Procesamiento en laboratorio
Las células se seleccionan, multiplican y procesan en LYRACELL Lab, el laboratorio propio de LYRACELL, siguiendo los criterios del Método Moviglia, con protocolos de calidad y trazabilidad completa en cada etapa.
Preparación de terapia celular específica orientada al tejido identificado en el diagnóstico
Terapia específica
La preparación se orienta a los tejidos identificados durante el diagnóstico, con células madre prediferenciadas hacia células musculares, endoteliales y de tejido conjuntivo de soporte, según el tipo de compromiso.
Icono de aplicación dirigida de terapia celular en el piso pélvico guiada por ecografía.
Aplicación dirigida
La terapia se inyecta de manera localizada en los músculos del piso pélvico, mediante un procedimiento mínimamente invasivo, con anestesia local y guía ecográfica, según cada caso.
Cómo funciona el tratamiento

Cuatro etapas, un proceso definido para cada caso.

Desde la identificación de las estructuras comprometidas hasta el seguimiento de la evolución, cada etapa se define de manera individual.

Consulta médica de evaluación para diagnosticar una disfunción del piso pélvico

1

Evaluación

Se analizan la historia clínica, el tiempo de evolución de los síntomas y los antecedentes ginecológicos o urológicos, partos y cirugías. Puede complementarse con ecografía, resonancia, electromiografía de superficie, urodinamia, manometría y diario miccional para determinar el tipo de disfunción, su gravedad y las estructuras afectadas.

Preparación en laboratorio de la combinación celular personalizada para el piso pélvico

2

Propuesta terapéutica

El equipo médico determina la gravedad de la disfunción y el grado de atrofia o daño tisular. Si la terapia celular está indicada y el paciente es elegible, se definen la preparación y el volumen celular, y se obtienen tejido adiposo y sangre para elaborarla en el laboratorio.

Aplicación de terapia celular guiada por ecografía en los músculos del piso pélvico

3

Aplicación

El procedimiento es mínimamente invasivo. Las células preparadas se inyectan de manera localizada en los músculos del piso pélvico, utilizando anestesia local y guía ecográfica. La cantidad y la frecuencia de las aplicaciones se determinan según las características y la evolución de cada caso.

Consulta de seguimiento y control de la evolución tras el tratamiento del piso pélvico

4

Evolución

El seguimiento puede complementarse con ejercicios para reentrenar la fuerza, el control y la coordinación de la musculatura tratada. El equipo médico evalúa la evolución de los síntomas, el control de esfínteres, el dolor y las actividades que estaban limitadas.

Una evaluación precisa permite tratar el problema específico, no solamente el síntoma.

Para quién es

¿Este tratamiento puede ser una opción para ti?

La indicación se define de manera individual a partir de los síntomas, la evaluación médica y el grado de compromiso de los músculos y tejidos de soporte.

Puede ser una opción si…

Presentas incontinencia asociada a una disfunción del piso pélvico.

Tienes un prolapso leve o moderado.

Presentas dolor pélvico crónico relacionado con alteraciones del tono muscular.

Las molestias durante las relaciones sexuales están asociadas con una disfunción del piso pélvico.

Existe atrofia o daño de los tejidos relacionado con antecedentes de radioterapia, cicatrices quirúrgicas o traumatismos.

Los síntomas limitan tus actividades cotidianas, físicas o sexuales.

Buscas preservar la función del piso pélvico y actuar ante signos tempranos de debilidad o deterioro de sus estructuras.

Puede ser necesario otro abordaje si…

Existe un prolapso severo de grado IV, con pérdida completa de la anatomía y necesidad de una corrección quirúrgica estructural previa.

La indicación se define de manera individual a partir de la evaluación médica y los estudios correspondientes.

La recuperación también forma parte del tratamiento

Tratar los tejidos es parte del proceso. Reeducar su función también.

Después de la aplicación, el equipo médico define un plan de seguimiento adaptado al tipo de disfunción, las estructuras tratadas y la evolución de cada paciente.

Primeros días

El equipo médico indica los cuidados posteriores al procedimiento y las modificaciones temporales de la actividad que correspondan según cada caso.

Reentrenamiento muscular

Los ejercicios específicos del piso pélvico pueden acompañar el tratamiento para trabajar la fuerza de contracción, el control y la coordinación de la musculatura. El tipo de entrenamiento debe adaptarse a la disfunción identificada: un piso pélvico debilitado no tiene las mismas necesidades que uno con hipertonía o alteraciones de la coordinación.

Evolución medible

El seguimiento permite evaluar cambios en el control de esfínteres, el dolor, la función muscular y las actividades cotidianas que se encontraban limitadas. Cuando está indicado, pueden repetirse estudios funcionales para comparar la evolución con el punto de partida.

Trabajo muscular dirigido con Emsella

Para potenciar el proceso celular, el abordaje puede incorporar sesiones con Emsella, una tecnología no invasiva basada en energía electromagnética focalizada de alta intensidad (HIFEM). Este sistema provoca miles de contracciones suprapélvicas profundas en pocos minutos estimulando de forma simultánea y efectiva todo el suelo pélvico.

Esta combinación de estimulación celular y reentrenamiento muscular profundo permite:

  • Fortalecer la musculatura debilitada de manera rápida y sin esfuerzo activo por parte del paciente.
  • Optimizar la función de soporte de la vejiga, el útero y los órganos pélvicos.
  • Acompañar la evolución clínica y mejorar la continencia, la estabilidad y la calidad de vida.

Preguntas frecuentes

Es un conjunto de músculos, ligamentos y fascias que sostienen órganos como la vejiga, el útero o la próstata y el recto. También participa en la continencia y la función sexual.

No. Puede existir hipotonía y debilidad, pero también hipertonía —tensión muscular excesiva— o problemas de coordinación neuromuscular. Identificar qué alteración existe es fundamental antes de definir el abordaje.

Según cada caso, la evaluación puede incluir ecografía, resonancia magnética, electromiografía de superficie, urodinamia, manometría y diario miccional.

El tratamiento base es autólogo: las células madre se obtienen del tejido adiposo del propio paciente y las células del sistema inmune, de su sangre. En determinados casos, según la indicación médica, pueden utilizarse células del sistema inmune de un donante seleccionado.

La preparación se inyecta de manera localizada en los músculos del piso pélvico mediante un procedimiento mínimamente invasivo, con anestesia local y guía ecográfica.

Habitualmente pueden programarse entre dos y tres aplicaciones durante un período de 6 a 12 meses. La cantidad se define al inicio del tratamiento, según las características de cada caso, como parte de un plan con metas concretas. Al terminar el plan se evalúa la evolución y, si hace falta, se definen nuevas intervenciones.

Pueden formar parte del proceso de recuperación. El tipo de ejercicio debe definirse según la alteración identificada, porque una musculatura debilitada y una musculatura excesivamente tensa requieren objetivos diferentes.

Los prolapsos leves o moderados pueden ser evaluados por el equipo médico para determinar si la terapia celular puede formar parte del abordaje. Los prolapsos severos de grado IV requieren una corrección quirúrgica estructural previa.

El primer paso es entender qué está afectando tu función.

Cada tratamiento comienza con una evaluación médica para conocer tus síntomas, identificar las estructuras comprometidas y determinar qué abordaje puede ser adecuado para ti.