Tiroides: terapia celular aplicada a la disfunción de la tiroides.
El aumento de peso, la caída del cabello, la resequedad de la piel o un tránsito intestinal más lento pueden estar asociados con una producción insuficiente de hormona tiroidea. En LYRACELL evaluamos la función de la glándula, su estructura y el origen del daño para determinar si la terapia celular puede formar parte del abordaje.
Terapia celular personalizadaGuiado por ecografíaMínimamente invasivoLaboratorio propio

Entender la tiroides
La glándula tiroides produce hormonas esenciales para distintas funciones del organismo. Cuando esa producción disminuye, pueden aparecer signos y síntomas asociados con el hipotiroidismo.
Las causas pueden ser diversas. Cuando el problema está asociado con un proceso inflamatorio persistente de la glándula, el tejido tiroideo puede sufrir un daño estructural progresivo y ser reemplazado parcialmente por tejido fibroso.
Por eso, antes de definir cualquier abordaje es necesario entender qué está causando la alteración, cuánto tejido está comprometido y qué capacidad funcional conserva la glándula.
Inflamación persistente
Un proceso inflamatorio sostenido puede afectar progresivamente las células que forman parte del tejido tiroideo.
Daño estructural
Cuando la agresión persiste, los mecanismos naturales de reparación pueden resultar insuficientes y producirse un compromiso de la estructura de la glándula.
Fibrosis
Parte del tejido funcional puede ser reemplazado progresivamente por tejido cicatrizal fibroso, lo que puede afectar la capacidad de la glándula para cumplir su función.

¿Cómo puede manifestarse?
Cambios en el peso
El aumento de peso puede formar parte de las manifestaciones asociadas con una menor producción de hormona tiroidea.
Caída del cabello
Los cambios hormonales pueden acompañarse de una mayor caída o alteraciones en el cabello.
Resequedad de la piel
La piel puede volverse progresivamente más seca.
Tránsito intestinal lento
El funcionamiento intestinal puede volverse más lento y generar cambios respecto del ritmo habitual.
Tus propias células, orientadas hacia el tejido de la glándula tiroides.
El organismo posee mecanismos naturales para reparar sus tejidos. Sin embargo, cuando la agresión sobre la glándula persiste, estos mecanismos pueden resultar insuficientes y producirse un compromiso estructural que afecte su función.
En estos casos, el aporte de células busca favorecer procesos biológicos relacionados con la reparación y remodelación del tejido tiroideo remanente y acompañar su función.
El tratamiento personalizado combina dos componentes clave:
- Células madre mesenquimales: aportan potencial biológico para favorecer procesos asociados con la reparación y remodelación del tejido afectado.
- Células del sistema inmune: intervienen en la orientación de la preparación hacia células propias de la glándula tiroides y en su interacción con el tejido glandular.
Bajo los protocolos del Método Moviglia, el equipo de LYRACELL obtiene células madre del tejido adiposo del propio paciente y células del sistema inmune de la sangre. Las células se procesan en el laboratorio y se combinan como parte de una preparación orientada hacia el tejido tiroideo.
La preparación se administra mediante una inyección localizada en la glándula tiroides, con el objetivo de favorecer procesos biológicos asociados con la reparación del tejido remanente y acompañar su función.
La combinación de ambos tipos de células busca acompañar el proceso natural de reparación del cuerpo, mediante un abordaje personalizado y bajo estrictos protocolos de seguridad.

Del laboratorio a tu tiroides
Las células madre se obtienen del propio paciente y, junto con las células del sistema inmune, se procesan en el laboratorio siguiendo los protocolos del Método Moviglia. A partir de la evaluación estructural y funcional de la glándula, el equipo de LYRACELL prepara una combinación celular específica antes de su aplicación localizada.
Cuatro etapas, un proceso definido según el estado de tu glándula.
Desde la identificación de la causa del daño hasta la evaluación de la función tiroidea, cada etapa se define de manera individual.
Una evaluación precisa permite tratar el problema específico, no solamente el síntoma.
¿Este tratamiento puede ser una opción para ti?
La indicación depende tanto del diagnóstico como del estado estructural y funcional de la glándula. La existencia de tejido tiroideo remanente y el control de la causa del daño son aspectos centrales de la evaluación.
Puede ser una opción si…
Presentas tiroiditis crónica, como tiroiditis de Hashimoto estable.
Existe hipotiroidismo secundario a un daño del tejido tiroideo.
Presentas otra alteración degenerativa de la tiroides con compromiso estructural o funcional.
Los estudios muestran que existe tejido tiroideo remanente con función susceptible de ser evaluada.
La causa del daño o el proceso inflamatorio se encuentra controlado.
Buscas abordar el compromiso del tejido tiroideo además de realizar el seguimiento de la función hormonal.
Puede ser necesario otro abordaje si…
Existe ausencia completa de la glándula tiroides.
Se identifican nódulos tiroideos con alta sospecha de malignidad o cáncer de tiroides.
Existe una infección activa en la glándula.
Existe otra enfermedad autoinmune no controlada.
La indicación se define de manera individual a partir de la evaluación clínica, estructural y funcional de la glándula.
Aplicar las células es una etapa. Evaluar la función es parte del proceso.
Después de la aplicación, el equipo médico realiza el seguimiento de acuerdo con el diagnóstico, el grado de compromiso inicial y la evolución de cada paciente.
Primeros días
El equipo médico indica los cuidados posteriores a la aplicación localizada y las pautas necesarias según cada caso.
Control de la causa
El control del proceso inflamatorio o de la causa que produjo el daño es un componente fundamental del abordaje. Si la agresión sobre la glándula persiste, puede continuar afectando el tejido tiroideo.
Resultados medibles
Los controles clínicos y los estudios de laboratorio permiten evaluar la evolución de la función tiroidea y de la producción hormonal. Cuando corresponde, pueden incorporarse nuevos estudios por imágenes para analizar la glándula y comparar su estado con el punto de partida.
Preguntas frecuentes
No. La producción de hormona tiroidea puede verse afectada por distintas causas. Identificar el origen del problema es necesario antes de evaluar cualquier tratamiento.
La evaluación contempla aspectos clínicos, estructurales y funcionales. Puede incluir estudios de laboratorio y estudios por imágenes, como ecografía y centellograma tiroideo.
El tratamiento base es autólogo: las células madre se obtienen del tejido adiposo del propio paciente y las células del sistema inmune, de su sangre. En determinados casos, según la indicación médica, pueden utilizarse células del sistema inmune de un donante seleccionado.
La preparación celular se inyecta en la glándula tiroides bajo guía ecográfica y con anestesia local.
No puede plantearse como un resultado garantizado. El tratamiento busca acompañar la producción propia de hormona tiroidea cuando existe tejido con capacidad funcional remanente. Si se observa una evolución favorable, el equipo médico puede evaluar las necesidades de suplementación externa. Cualquier modificación de la medicación debe realizarse exclusivamente bajo supervisión médica.
Porque si el proceso inflamatorio o la causa responsable del daño continúa activo, puede seguir afectando el tejido tiroideo y limitar su capacidad funcional.
No. La ausencia completa de la glándula tiroides constituye un criterio de exclusión para este tratamiento.
Los nódulos con alta sospecha de malignidad o el cáncer de tiroides constituyen criterios de exclusión. Estos cuadros requieren el abordaje médico correspondiente antes de considerar una terapia celular.
El primer paso es entender cuánto tejido funcional conserva tu tiroides.
Cada tratamiento comienza con una evaluación para identificar la causa del daño, conocer el estado estructural y funcional de la glándula y determinar qué abordaje puede ser adecuado para ti.







