Cerebro: Terapia celular orientada a las funciones cognitivas, motoras y neurovegetativas.
Los olvidos frecuentes, la dificultad para concentrarse o una mayor lentitud para procesar información pueden ser señales de cambios en la función cognitiva. Estos síntomas pueden afectar actividades cotidianas y reducir progresivamente la autonomía. En LYRACELL evaluamos cada caso desde una perspectiva clínica, neurocognitiva, estructural y metabólica para determinar el origen del compromiso y definir si la terapia celular puede formar parte del abordaje.
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Entender el cerebro
El cerebro está compuesto por miles de millones de neuronas interconectadas que participan en funciones como la memoria, el lenguaje, la atención y la toma de decisiones.
El envejecimiento biológico, determinados procesos metabólicos y vasculares o algunas lesiones pueden producir cambios estructurales e inflamatorios que afectan progresivamente el funcionamiento de estas redes.
Pérdida de conectividad sináptica
Las conexiones entre las neuronas pueden debilitarse y disminuir, afectando la velocidad con la que el cerebro procesa, almacena y recupera información.
Neuroinflamación y estrés oxidativo
La persistencia de procesos inflamatorios y de estrés oxidativo puede modificar el microambiente cerebral, afectar los circuitos neuronales y limitar sus mecanismos naturales de reparación.
Atrofia cerebral e hipoperfusión
La disminución del flujo sanguíneo cerebral y la pérdida progresiva de tejido en áreas relacionadas con la memoria y las funciones ejecutivas —como el hipocampo y la corteza frontal— pueden asociarse con dificultades para incorporar nuevos recuerdos y realizar tareas cognitivas complejas.

¿Cómo puede manifestarse?
Olvidos frecuentes
Recordar nombres, compromisos, conversaciones recientes o dónde se dejaron determinados objetos puede comenzar a requerir mayor esfuerzo.
Dificultad para concentrarse
Mantener la atención durante una conversación, una lectura o una tarea puede resultar más difícil.
Mayor lentitud mental
Procesar información, organizar una respuesta o resolver determinadas situaciones puede tomar más tiempo.
Dificultad para organizar tareas
Las actividades que requieren planificación, administración o toma de decisiones pueden volverse progresivamente más complejas.
Pérdida de autonomía
Cuando los cambios cognitivos avanzan, pueden comenzar a interferir con las actividades cotidianas y afectar la independencia de la persona.
Tus propias células, preparadas con orientación hacia el tejido neural.
El cerebro posee mecanismos naturales de remodelación y reparación. Sin embargo, ante el envejecimiento biológico, la neuroinflamación prolongada o el daño metabólico acumulado, esa capacidad puede resultar insuficiente.
En estos casos, el aporte de células busca favorecer procesos biológicos asociados a la remodelación del entorno neurovascular, la modulación inflamatoria y el soporte trófico, y acompañar la función cognitiva.
El tratamiento personalizado combina dos componentes clave:
- Células madre: pueden liberar factores neurotróficos relacionados con la supervivencia de las neuronas existentes, la formación de nuevas conexiones o sinaptogénesis, y la remodelación del tejido.
- Células del sistema inmune: intervienen en la orientación de la preparación celular y en la modulación del entorno neuroinflamatorio.
Bajo los protocolos del Método Moviglia, el equipo de LYRACELL obtiene células madre del tejido adiposo del propio paciente y células del sistema inmune de la sangre. Las células se procesan en el laboratorio y se combinan como parte de una preparación orientada hacia el tejido neural.
Dentro de este proceso, las células del sistema inmune participan en la prediferenciación de las células madre hacia células progenitoras neurales y en su interacción con las áreas que presentan mayor estrés metabólico, inflamatorio o vascular.
La combinación de ambos tipos de células busca acompañar los procesos naturales de reparación del cuerpo, mediante un abordaje personalizado y bajo estrictos protocolos de seguridad.

Del laboratorio al abordaje neurológico
Las células madre se obtienen del propio paciente y, junto con las células del sistema inmune, se procesan en el laboratorio siguiendo los protocolos del Método Moviglia. Allí, el equipo de LYRACELL prepara la combinación celular de acuerdo con el objetivo terapéutico definido antes de administrarlas por vía intravenosa.
Cuatro etapas, un proceso definido para cada caso.
Desde la evaluación neurocognitiva hasta el seguimiento de la evolución, cada etapa está definida por el equipo médico según el origen y el grado del compromiso identificado.
Una evaluación precisa permite tratar el problema específico, no solamente el síntoma.
¿Este tratamiento puede ser una opción para ti?
La indicación requiere una evaluación médica individual y la identificación objetiva del compromiso cognitivo mediante evaluaciones neuropsicológicas y estudios complementarios.
Puede ser una opción si…
Presentas signos de deterioro cognitivo asociado a la edad, identificados mediante evaluaciones neuropsicológicas y estudios por imágenes.
Percibes cambios progresivos en la memoria, la concentración o la velocidad para procesar información.
El compromiso cognitivo está asociado a una lesión vascular, como un accidente cerebrovascular —ACV—.
Presentas secuelas cognitivas relacionadas con un traumatismo de cráneo o un episodio de hipoxia prolongada.
Buscas preservar la función cognitiva y actuar ante cambios tempranos identificados mediante la evaluación.
Puede ser necesario otro abordaje si…
El deterioro está relacionado con una causa no degenerativa que requiere tratamiento primario, como un tumor cerebral, hidrocefalia normotensiva no drenada o una alteración metabólica u hormonal aguda.
Existe una enfermedad de origen genético, como ataxia cerebelosa o enfermedad de Huntington.
El diagnóstico corresponde a una enfermedad neurológica degenerativa excluida de esta indicación, como demencia frontotemporal o enfermedad de Parkinson.
La indicación se define de manera individual a partir de la evaluación médica, neurocognitiva y de los estudios correspondientes.
La terapia celular es una parte del abordaje. La función cognitiva requiere seguimiento.
Después de la aplicación, el equipo médico define un plan de seguimiento de acuerdo con el diagnóstico, el punto de partida y la evolución de cada paciente.
Primeros días
Pueden presentarse síntomas generales transitorios, como cansancio, sensación de embotamiento o cefalea. El equipo médico realiza el seguimiento e indica las pautas correspondientes para cada caso.
Estimulación cognitiva y hábitos
La estimulación cognitiva y el ejercicio físico pueden formar parte del abordaje. La suplementación y el tratamiento en cámara hiperbárica también pueden contemplarse cuando existe una indicación médica específica.
Resultados medibles
La evolución puede evaluarse mediante controles clínicos y nuevas evaluaciones neurocognitivas, comparando la memoria, la atención, la velocidad de procesamiento y la autonomía con el punto de partida. Cuando está indicado, pueden incorporarse estudios por imágenes y parámetros metabólicos o vasculares.
Preguntas frecuentes
No. Los cambios en la memoria o la concentración pueden tener diferentes causas. Antes de definir cualquier tratamiento, es necesario realizar una evaluación que permita identificar su origen y determinar si existe un compromiso cognitivo objetivable.
La evaluación contempla la historia clínica y los síntomas y puede incluir pruebas neurocognitivas, resonancia magnética cerebral y estudios metabólicos y vasculares.
El tratamiento base es autólogo: las células madre se obtienen del tejido adiposo del propio paciente y las células del sistema inmune, de su sangre. En determinados casos, según la indicación médica, pueden utilizarse células del sistema inmune de un donante seleccionado.
Bajo los protocolos del Método Moviglia, las células madre se procesan en el laboratorio y se combinan con células del sistema inmune específicas que participan en su prediferenciación hacia células progenitoras neurales.
La preparación de células madre prediferenciadas y células del sistema inmune específicas se administra por vía intravenosa.
Habitualmente se programan entre dos y tres aplicaciones distribuidas en un período de 6 a 12 meses. La cantidad se define al inicio del tratamiento, según las características de cada caso, como parte de un plan con metas concretas. Al terminar el plan se evalúa la evolución y, si hace falta, se definen nuevas intervenciones.
El compromiso cognitivo secundario a un ACV, un traumatismo de cráneo o un episodio de hipoxia prolongada puede ser evaluado por el equipo médico. La posibilidad de incorporar la terapia celular al abordaje se determina de manera individual.
El primer paso es entender qué está cambiando.
Cada tratamiento comienza con una evaluación médica para conocer la función cognitiva, los antecedentes y los estudios del paciente, identificar el origen del compromiso y determinar qué abordaje puede ser adecuado.







